miércoles, 15 de junio de 2011

Leer con calma, despacito. (Y si sobra tiempo de la canción, no cortarlo).

¿Importa si me quiebro? No me sueltes, por favor. Hay un límite entre la vida y la muerte, y si me soltases me hundiría en el lado derecho de la balanza. No me sueltes, por favor. Necesito alguien que me muestre el camino a mi hogar, una mano con que señalar. No me sueltes, por favor. Necesito que alguien sostenga de mi mano por si caigo. No me sueltes, por Dios, que me muero... Necesito que alguien me enseñe a caer parada, por si tropiezo... No me sueltes, soy cobarde. No me sueltes, que no me animo volar. Sostén la palma de mi mano, y mano a mano no dejes que el aire corra entre ellas. Cierra los ojos, déjate llevar... No me sueltes, mi vida en tus manos. No me sueltes, ¿Qué podría pasar si me sueltas? No quiero hundirme en el abismo, si me caigo ayúdame porque te necesitaré. No me sueltes, porque... profundo... en mi pecho... hay un sentimiento muy bello y doloroso... No me sueltes, te amo. 

¿Entonces así se siente? Porque no viviría sin tu apoyo, ¿Así se siente? No voy a dejar de sostener tu mano... ¿Así es entonces? Por Dios, entonces nunca dejes que suelte tu mano. ¿Así se siente entonces ser amado? Juro que no soltaré nunca tu mano. Juro por la luna que brilla en tu mirada... No, no juro por ella, juro por el sol. Juro por el sol que el universo rodea, juro por mi vida, que mi vida que vive por ti, que no voy a soltarte nunca. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario