Cierro mis ojos, aparto la mirada...

Reloj derretido ¿Y luego qué? Hay colores. ¿Qué más? Hay más colores. Papelitos de colores, tintas y más colores. Oh, ¿Es eso un violín? Me atrae su sonido melancólico. Notas musicales que suben y bajan al compás del tic, tac, tic, tac. Reloj derretido, ilusión de Dalí¹. Reloj derretido, ¿También el tiempo se derrite? Tic, tac, tic, tac. Me mareo. ¿Avanza el tiempo? Creo que vuelvo al pasado, a la historia... Me revuelve, soy aquel fideo con queso que da vueltas y vueltas. No termina. Aquel tridente me estremece y oscurece. Pasado asqueroso! Me hago trizas, me hago cenizas.... con aquella voz danzante y espumante que se aleja al compás del viento... Tic, tac, tic, tac. Las agujas del reloj se alejan y me alejan a mi también. ¿Queda tiempo para arreglar las cosas?. Si intento algo, ¿Cambiará?. ¿Sirve resistirse? No hay tiempo para pensar...
Y decir que quiero más suena a vicio, pero no lo es...
Es peor.